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Encuentra descanso en medio de rutina

Estos últimos dos años han sido en sobremanera complicados. Estoy seguro que la pandemia no es la única adversidad que has enfrentado. Muchísimas personas anhelan con todo su corazón un «escape» de la realidad que están enfrentando. Qué bueno sería darte un break, ¿no es así? Soltar por un momento todas las cargas y responsabilidades para poder respirar con tranquilidad. Sé que eso suena bastante atractivo, pero sé también, que muy probablemente no puedes hacerlo.

«Atrapados» en la rutina

¿Por qué no podemos darnos esos «escapes» en los que  simplemente soltamos todas nuestras responsabilidades y tomamos tiempo solo para nosotros mismos? Te sientes «atrapado» en la rutina, pero por más irónico que parezca, esto es el resultado de haber tomado una buena decisión… la decisión de amar. Aunque nadie te obligó, decidiste amar y ese amor te llevó a relacionarte con personas, y esa relación de afecto y cuidado implica responsabilidades por el bien de aquellos que amamos. Piénsalo bien, si no te importara la familia, los amigos, la iglesia, sería más fácil soltar todo y velar solo por tu propia comodidad.

Pienso en esa madre soltera que no puede dejar sus responsabilidades, porque de ella dependen sus hijos. Y en un pastor abrumado, que no puede simplemente «huir» de su congregación, porque ama a cada congregante y sabe las consecuencias de su deserción. Reflexiono en ese padre de familia, que no puede renunciar a su pesado trabajo, porque no solamente sostiene a su familia, sino también a sus progenitores ya ancianos que han quedado en total vulnerabilidad a causa de la edad. Por más cansados que estemos, por más duro que sea el camino, tenemos que levantarnos y avanzar, porque sobre nuestros hombros cargamos el peso de aquellas personas que amamos.

El descanso en la rutina

Si para ti es imposible «arrojar todo por la borda» y debes seguir remando, quiero decirte que hay buenas noticias. Hay una esperanza para encontrar descanso en medio de la rutina. Jesús nos ha hecho una invitación: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. Pónganse mi yugo. Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán descanso para el alma. 30 Pues mi yugo es fácil de llevar y la carga que les doy es liviana» (Mateo 11:28-30, NTV). El descanso verdadero no se encuentra en «soltar» todas las responsabilidades, sino en la compañía de Jesús. Cuando él camina con nosotros, lleva nuestras cargas y él mismo se convierte en el descanso de nuestra alma. La desgastante fatiga surge cuando creemos que todo depende de nosotros, pero cuando sabes que alguien vela por tu alma, entras a un reposo a pesar de que las cargas de la rutina permanecen.

No te preocupes si llegaste al punto de sentirte débil e incapaz. Es en esos momentos cuando podemos caer rendidos en los pies de Jesús para experimentar el poder de su gracia. «Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». Así que ahora me alegra jactarme de mis debilidades, para que el poder de Cristo pueda actuar a través de mí» (2 Corintios 12:9, NTV) Encuentra un momento a solas y derrama tu corazón y sentimientos delante de Dios, él te da la confianza de hacerlo tal cual te sientes. Encuentra descanso en su compañía, él es todo lo que necesitas.

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