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¿Me amas?

¿Me amas?

Simón, el pescador.

Hay mucho que podemos aprender con la vida de Simón, el pescador. Este personaje compartió con Jesús sus tres años de ministerio y conoció de cerca su obra. En el primer capítulo del libro de Juan vemos cómo es que conoce a Jesús por medio de la predicación de su hermano; en esa escena Simón es llamado por Cristo, quien le cambia el nombre a Pedro (piedra), a pesar de que no era una palabra que lo caracterizara precisamente en ese tiempo de su vida.

Pedro vivió al lado de Jesús.

Los evangelios nos narran eventos que Pedro vivió al lado de Jesús: vio a su suegra ser sanada y después él mismo experimentó este poder al ver los muchos peces que llegaron a sus redes cuando Jesús le pidió que las echaran hacia el otro lado . De hecho, este es uno de los momentos en el que Pedro tiene una reacción de adoración al Señor. Si ves a un hombre sanar a tu suegra y después llenar tu barca de peces, ¿qué le contestarías cuando te dice «Sígueme»? Pedro dejó todo y lo siguió. Logró entender que había algo especial en ese hombre que lo llamaba.

Después de esta decisión, Pedro vivió muchas cosas con Cristo como uno de sus discípulos: logró comprender por revelación del Espíritu que Jesús es hijo de Dios, caminó sobre las aguas y se hundió, escuchó enseñanzas que nunca antes había escuchado y experimentó tantas cosas más con él en esos tres años de ministerio. Después de todo esto, cuando Jesús estuvo a punto de ser crucificado, Pedro lo negó tres veces. ¿Puedes imaginar lo mal que se sentía Pedro al haber defraudado a Jesús de esa manera, incluso después de haber pasado tres años aprendiendo de él? ¿Qué habrá sentido al darse cuenta de que su temor fue mayor que su amor por Cristo, a pesar de que él mismo lo había nombrado «piedra»?

Adoración en respuesta ante el amor de Jesús

Sin embargo, aun tras su error, vemos una segunda ocasión en la que Pedro demostró una reacción natural de adoración en respuesta ante el amor de Jesús. Esta es una de mis escenas favoritas de la Biblia. Tras resucitar, un día Cristo apareció a sus discípulos en la playa mientras estos pescaban. Estaban desanimados y habían vuelto a lo único que sabían hacer sin Cristo: pescar. Al hablarles él y decirles que echaran las redes al otro lado, Pedro reconoció la voz del Señor y le resultó familiar la escena. ¿Qué no fue así como vio el poder de Jesús, mientras éste le decía que echara las redes al otro lado y pescaran miles de peces? Entonces, ¿cuál fue la reacción de Pedro al ver que es su Señor quien estaba en la orilla? Se arrojó al mar y nadó hasta allá para encontrarse con Jesús y abrazarlo. Esa es la reacción de alguien que entiende el amor de Cristo, ya que cuando lo entendemos, no podemos quedarnos indiferentes y no corresponder. En ese momento, en esa conversación, Pedro reconoció su condición, pero Jesús lo llamó a seguirlo y apacentar sus ovejas.

Pedro, lleno de amor por Jesús.

Después de este episodio, a lo largo del libro de los Hechos vemos a un Pedro lleno de amor por Jesús, dispuesto a sufrir e incluso a morir por Cristo, un Pedro que verdaderamente es una roca en el Señor. Pregúntate cada día lo mismo que Cristo le preguntó aquel día a Pedro en la playa, mientras éste se daba cuenta que estaba aún lejos de darlo todo por él: «¿Me amas?».¿Estás entregando lo que es lógico, lo que a él le agrada? ¿Estas correspondiendo conforme el tamaño del amor de Cristo? Medita en esto el día de hoy.

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